Empecemos por el principio.
El cáncer de mama, ¿puede prevenirse?
Si bien no se puede prevenir, puede detectarse de manera temprana, siendo curable en aproximadamente el 90% de los casos. Es decir que, aunque no haya un método para prevenir el cáncer de mama de manera absoluta, podemos detectarlo precozmente a través de estudios por imágenes, principalmente la mamografía.
¿Qué es la mamografía y para quiénes está indicada?
La mamografía es un examen radiológico no invasivo que se utiliza para la detección temprana y el diagnóstico de las enfermedades mamarias (se realiza periódicamente en las mujeres y puede indicarse en hombres que lo requieran).
Se recomienda una mamografía anual a partir de los 40 años a todas aquellas mujeres asintomáticas (el 80% de los cánceres de mama son esporádicos, aparecen en aquellas sin antecedentes de la enfermedad). En cambio, en las pacientes con antecedentes de cáncer de mama en familiares de 1er grado (madre y/o hermana) se recomienda iniciar con la mamografía 10 años antes de la edad de detección del cáncer del familiar más cercano.
Hablemos del autoexamen de mama:
Es importante que toda mujer conozca sus mamas y pueda reconocer cualquier cambio en su aspecto o sensación, para informar de inmediato a su médico.
Si notás algún cambio que no sea habitual para vos, consultá con un profesional de la salud, independientemente de tu edad y de la fecha de tu último control. Independientemente si estás embarazada o lactando. Recuerda que el autoexamen no sustituye los controles médicos ni los estudios de detección recomendados para tu edad y nivel de riesgo.
¿Tener hábitos saludables? ¡Siempre!
Se recomienda llevar un estilo de vida saludable y adoptar hábitos que ayuden a reducir los factores de riesgo modificables:
- Mantener un peso adecuado
- Hacer ejercicio con regularidad
- Limitar el consumo de alcohol
- No fumar
- Tener una dieta variada y nutritiva
No esperes una señal para prestarle atención a tu cuerpo. Conocelo, notá si algo cambia y consultá a tiempo. La detección temprana puede salvarte la vida.
Y recordá: el cáncer de mama no manda notificaciones.